Fue congelado criogénicamente por accidente a principios del Año Nuevo de 2000, y estuvo congelado hasta el año 3000. Siendo un inadaptado social en el siglo XX, se adapta a la vida del siglo XXXI con facilidad tras encontrar empleo fuera del campo de la pizza a domicilio y establecerse en el armario de Bender en el edificio de apartamentos Robot Arms. Generalmente de menor inteligencia que el resto, en ocasiones tiene momentos brillantes. Casualmente, también es su propio abuelo, pues viajó atrás en el tiempo y puso accidentalmente a su abuelo en peligro durante su servicio militar después de la Segunda Guerra Mundial. Apenada, su abuela se encaprichó de él. El cerebro de Fry funciona en un registro de ondas cerebrales diferente al de los seres sensibles normales, lo que hace que no se vea afectado por los cerebros volantes y le permite derrotarlos dos veces, esto ya que Fry es su propio abuelo, hecho consumado en un viaje al pasado. Fry está enamorado de Leela, y aunque ha logrado conquistarla cuatro veces (una cuando se infectó de gusanos parásitos al comer un sandwich de ensalada de huevo caducado que le mejoraron drásticamente, otra cuando movió las estrellas para ella, otra en un Universo paralelo, cuando la invita a cenar (en éste inventó que tenía una cita con un fantasma) y otra cuando le ganó las manos al diablo-robot en una apuesta a la ruleta y le escribió una opera en el holofónoro), cualquier sentimiento por parte de ella es (aparentemente) temporal y pronto se invierte, y sus avances son por lo demás constantemente rechazados.
